Me alegra pensar que las mujeres del futuro serán o, ya son, como Maria y Belén. Generosas, trabajadoras, responsables, libres, cuidadosas, alegres...Tiene a su lado hombres maduros, que saben lo que quieren y que respetan profundamente a las personas que tienen a su alrededor, viven su relación familiar con sinceridad y sin tapujos.
Estas joyas de mujeres del futuro son como un regalo para las familias. Mireya y Belén no tienen precio, a cualquira le gustaria tenerlas por hija y por nieta. A cualquiera menos al hombre del pasado llamado
Gabriel Galdó Muñoz, que todavia tiene miedo a que le roben el corazón.




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